Como primera medida agradezco a Confecámaras la invitación para participar en esta asamblea y a la Cámara de Comercio de Cali por hacer posible estas jornadas.
Esta logística, junto con la especial y reconocida capacidad de convocatoria de CONFECAMARAS hacen que tengamos una invaluable oportunidad para interactuar, compartir algunas impresiones que he podido recoger en estas ya largas casi tres semanas como Superintendente y comentar algunas ideas preliminares que pienso podrían hacer parte de la dinámica agenda común que mantienen la Superintendencia y las Cámaras.
En un primer momento me referiré a la función registral, pasaré rápidamente por el tema de la separación contable, de las próximas elecciones de junta directiva, lo que he logrado percibir del sistema de evaluación en el cual venimos trabajando, para terminar con algunas propuestas que quisiera dejar en la mesa, tanto relacionadas con la simplificación y mejoramiento de las comunicaciones Cámaras- Superintendencia, como con algunos aspectos en los que considero que las Cámaras podrían darnos un importante apoyo.
I. La función registral
Cuando con ocasión de la revisión del texto de lo que sería el decreto 4698 de 2005 desde la Secretaría Jurídica de Presidencia tuvimos la oportunidad de interactuar con la Contraloría, el Ministerio de Comercio Industria y Turismo y CONFECAMARAS, nos aproximamos a la percepción del trabajo que se venía desarrollando en las Cámaras, percibíamos la creciente confianza tanto del Gobierno Nacional como de la ciudadanía en general, en la gestión que en materia de registros públicos han adelantado las Cámaras de Comercio.
Garantizar la confiabilidad de tales registros es la gran razón que explica la vigilancia que por ley ejerce la Superintendencia sobre las Cámaras. Me parece oportuno comentar algunos aspectos centrales de la gestión de las Cámaras con incidencia directa en dicho nivel de confianza.
Hay problemáticas por atacar, programas en curso que tenemos que seguir desarrollando, y acciones por concluir.
Van a ser ya 80 los años transcurridos desde que el legislador dejó en manos de las Cámaras de Comercio el registro público mercantil. En muchos países la función está en manos de entidades de derecho publico (de hecho creo que es la regla en Europa continental). Se trata de una labor de especialísima relevancia en el desarrollo del comercio, en la seguridad de las relaciones negociales. Los resultados en el ejercicio de estas funciones han llevado a que sean cada vez mayores y mas delicadas las responsabilidades asignadas por la ley, (i) el registro de entidades sin animo de lucro, (ii) el desarrollo de los mecanismos alternativos de solución de controversias, (iii) el apoyo a la gestión contractual pública, entre otros.
Las responsabilidades a cargo de las Cámaras hacen que la necesidad de confianza pública sea indispensable para el desarrollo normal de sus funciones, especialmente para la seguridad del tráfico mercantil. La calidad y eficiencia en los procesos registrales debe incrementarse permanentemente y en esa medida considero oportuno manifestar la necesidad de trabajar fuertemente en el mejoramiento continuo de la prestación de este servicio.
Haciendo un barrido preliminar de lo que ha sido en los últimos años la labor de la Superintendencia como autoridad de inspección y vigilancia en este tema me encontré con que en los últimos tres años las investigaciones que concluyeron en sanción a las Cámaras por violación a las normas se daban por varios motivos, muchos de ellos derivados de trámites meramente administrativos y de indebida comprensión de algunas normas, como por ejemplo:
- Cobro indebido de tarifas,
- Inobservancia de las instrucciones impartidas por la Superintendencia en materia de registro público,
- Insuficiencias en la planta de personal No contar en la planta de personal con un abogado,
- Falta de control de homonimia,
- Cobro de derechos por la renovación de la matricula mercantil cuando el comerciante solicita la cancelación de la misma dentro de los tres primeros meses, entre otras.
De conformidad con la información que recibí la semana pasada, actualmente, cursan unas 30 quejas contra diferentes Cámaras referentes a la prestación del servicio de registro público.
No me siento en capacidad de sacar conclusiones a partir de cifras que eventualmente podrían no ser muy significativas. Sin embargo, he percibido, a partir de los comentarios de los funcionarios encargados de las visitas que hace la entidad, que hay necesidad de incrementar el personal destinado al desarrollo de la función registral. Que algunas cámaras no están invirtiendo sus recursos públicos en la contratación de personal calificado suficiente para tramitar las solicitudes relacionadas con la prestación del servicio de registro público y que entre las Cámaras mismas se puede brindar capacitación. Algunos de los inconvenientes referidos se presentan recurrentemente en unas pocas Cámaras pero afectan la estadística general. Tanto CONFECAMARAS como la misma Superintendencia podrían trabajar en ello.
Hago un llamado a la autoevaluación en este aspecto; hay que determinar cuales son las falencias en la prestación de este servicio e implementar los correctivos para lograr que el mismo se lleve a cabo bajo los principios de celeridad, eficacia e imparcialidad. Si la información estadística de la Superintendencia puede servir para esto, estamos a la orden.
II. Importancia del rue -registro único empresarial –
El RUE, es sin lugar a dudas, uno de los mayores logros en materia registral y de información comercial. Su desarrollo no sólo se traduce en disminución de trámites y de tiempos, sino en simplificación y disminución de costos relacionados con la actividad mercantil.
Es fundamental fomentar y estrechar los lazos entre los comerciantes y el Estado con la finalidad de reducir la informalidad empresarial. Para esto resulta de vital importancia la implementación del RUE desarrollado por las Cámaras con el liderazgo de CONFECAMARAS y bajo la “tutela” de la Superintendencia, pues el RUE es una de las herramientas más importantes que tenemos para facilitar la actividad empresarial, contribuir con la transparencia en la información, la seguridad jurídica y económica y en general, con el desarrollo empresarial del país en general
Por ello quiero invitarlos a que se efectúe una agresiva campaña dirigida a todos los comerciantes, para que conozcan en su integridad los beneficios del RUE y hagan uso de esta excelente herramienta que se ha puesto en marcha desde el 1 de enero de 2005.
Es necesario hacer un esfuerzo en este sentido para maximizar y aprovechar las ventajas que representa el RUE, como por ejemplo, la reducción de costos y tiempo al evitar el desplazamiento de comerciantes hasta la ciudad donde debían efectuar sus trámites de registro.
Adicionalmente, las cámaras de comercio deben colaborar en la profundización de la implementación y expansión del RUE, para que sirva de instrumento no solo para la formalización del comercio sino en general para el progreso y dinamización de la economía en general.
Sin desconocer la labor de las Cámaras en la prestación de este servicio y la constante labor de CONFECAMARAS en su administración, considero necesario llamar la atención sobre aspectos que deben mejorar.
Uno de ellos es el tiempo de respuesta de las peticiones que se presentan a través del RUE. Yo creo que se puede revisar el procedimiento entre la Cámara receptora y la responsable y se atiendan todos los trámites respetando los principios de celeridad, eficacia y respuesta oportuna que deben orientar todas las actuaciones administrativas.
Igualmente se debe trabajar en el “número único de identificación nacional o número de matrícula nacional”. Las Cámaras no han terminado de implementar ese número único de identificación nacional del comerciante. Se presentan confusiones cuando el comerciante solicita un traslado de domicilio; el cambio de domicilio no comprende la cancelación de la matrícula del comerciante ni, como consecuencia, del número único de identificación nacional al que se refiere el numeral 1.5.2 del capítulo Primero del Título VII de la Circular Única.
Se que este punto ha sido tratado en el Comité de Registro del RUE y que se han tratado de abordar las preguntas mas frecuentes. En esto, la Superintendencia va a trabajar de la mano con CONFECAMARAS y con las Cámaras de Comercio, para solucionar a la mayor brevedad los obstáculos que han impedido la asignación de este número nacional a cada comerciante inscrito.
III. Sistema contable de las cámaras de comercio
He visto un importante trabajo en materia de información contable en los últimos años. En el año 2005 la Superintendencia expidió la circular 05 de 2005 con el fin de unificar los criterios y adecuar los aplicativos contables para separar los ingresos y gastos públicos de los privados. A su vez, en el año 2006 expidió la Circular 01 con el propósito que las Cámaras establecieran una metodología uniforme para separar sus activos, pasivos y patrimonio entre públicos y privados en cumplimiento del Decreto 4698 de 2005.
Las Cámaras han avanzado en la puesta en marcha de esas instrucciones. Sin embargo, para que ese proceso continúe se imponen esfuerzos adicionales.
La Superintendencia ha venido trabajando en la adecuación de los formatos que servirán para reportar la información contable. Igualmente se han desarrollado los aplicativos que hagan posible su reporte eficiente vía internet. Con el apoyo de las Cámaras confiamos en concluir los ajustes que demanda contar con un diseño de reportes de información apropiado a los requerimientos de la vigilancia sobre las Cámaras. Los esfuerzos encaminados a este fin facilitarán a las distintas autoridades involucradas el cumplimiento de las funciones legales, a la vez que disminuirán los tiempos y costos destinados por las Cámaras a la selección y envío de información.
La consolidación de la separación contable es crucial en la medida en que hará posible que los órganos de dirección de las Cámaras puedan identificar de mejor manera el nivel suficiente y eficiente de recursos públicos que pueden asignar a la administración adecuada de los registros públicos, en beneficio de la comunidad empresarial.
No obstante las dificultades, me parece que se ha avanzado bastante en el cumplimiento de las tareas asignadas en el Decreto 4698 de 2005, las metodologías implementadas en el manual de clasificación de gastos públicos y privados a través de subcuentas y centros de costo son un importante avance hacia la transparencia en el manejo de lo público.
IV. Formalización Empresarial
Mucho se ha hablado de los beneficios de la formalización y su relación con el desarrollo local. Es una evidencia que la informalidad tiene efectos negativos directos en el empleo, en el recaudo tributario, en el acceso al crédito, y en general en el crecimiento de los mercados. Es un tema que se ha tratado profundamente en varias instancias siendo una preocupación actual del Gobierno Nacional, en esa medida considero oportuno reiterar la necesidad de una decidida vinculación de las Cámaras en este propósito.
Desde el año 2001, la Superintendencia impartió instrucciones a las Cámaras de Comercio para que efectúen periódicamente una estimación del potencial de comerciantes en cada jurisdicción. Es pertinente recordar que esa tarea puede cumplirse en asocio o a través de convenios con otras entidades interesadas en tal información.
Ejecutar esa actividad representa sólo beneficios. Contar con dicha información permite conocer las causas y niveles de informalidad de la actividad empresarial en la jurisdicción de cada Cámara de Comercio. Necesitamos desarrollar programas orientados a incentivar la matrícula de empresarios. Al tiempo que se incrementarían los ingresos de las Cámaras se logra concientizar a la comunidad de comerciantes sobre la necesidad de cumplir la ley y los beneficios de hacerlo: revelar la información que exige la ley les facilitará, entre otros, el acceso al crédito bancario y de proveedores. La formalización facilita la interacción de los comerciantes entre si y con los diversos sectores de la economía. La formalización es abrir espacios, es mantener ventanas abiertas, vitrinas al resto de la economía.
Ese trabajo puede desarrollarse en forma mancomunada con las autoridades locales. Ellos pueden contribuir a fomentar el cumplimiento de las obligaciones que la ley comercial impone a las personas que ejercen profesionalmente el comercio.
Las cámaras de comercio han desempeñado un rol crucial de capacitación para el desarrollo empresarial y en eso hay que reconocer el esfuerzo. Sin embargo, la información que a través de las quejas y apelaciones contra decisiones de registro recibe la Superintendencia muestra que es necesario trabajar más en divulgación de los aspectos legales del manejo de información objeto del registro mercantil y demás registros públicos a su cargo. El comerciante que llega a la formalidad necesita asistencia. Las experiencias que llegan a la Superintendencia pueden ser utilizadas para identificar puntos sensibles y sobre esa base brindar información en los temas en los cuales más se necesita.
Obviamente la meta de mejorar información a los usuarios debe pasar primero por una capacitación integral dentro de las mismas Cámaras.
Tengo el registro de varias capacitaciones ofrecidas por las Cámaras para las Cámaras, recientemente se tuvo la relacionada con el registro de entidades sin ánimo de lucro. Este tipo de iniciativas evidencia que es indispensable la colaboración entre Cámaras, pues puede constituir un medio de apoyo de aquellas con mayores recursos respecto de las de menores recursos. Esta clase de apoyo complementaría los esfuerzos que se vienen realizando a través de los comités jurídicos entre Cámaras. Las exhorto para que incentiven ese tipo de colaboración que finalmente redunda en el fortalecimiento de la confiabilidad de los registros públicos.
V. Elecciones de juntas directivas 2008- 2010
El próximo año se llevarán a cabo las elecciones de las juntas directivas de las Cámaras de Comercio.
Bienvenida toda forma de control y garantía del adecuado desarrollo de estos importantes procesos democráticos. Creo sin embargo, que vale la pena incrementar los esfuerzos encaminados a garantizar la total transparencia en el desarrollo de estos procesos por parte de la administración de las mismas Cámaras.
Todos sabemos que legalmente la responsabilidad de la preparación y ejecución del proceso electoral corresponde al representante legal de cada Cámara. Sabemos también que esa responsabilidad es indelegable. Sin embargo, es evidente que las juntas directivas tienen mucho que aportar para su organización eficaz y transparente.
Las últimas elecciones mostraron cómo las impugnaciones se basan en los más variados motivos y que en ocasiones los impugnantes son los propios miembros de las juntas directivas que van a ser reemplazados o eventualmente reelegidos. De las elecciones realizadas en 2006 en las 57 Cámaras, se impugnaron 8 de ellas.
Entre las causas alegadas como fundamento a las impugnaciones se encuentran temas como (i) la realización de elecciones en lugares donde la Cámara carece de seccionales u oficinas; (ii) el rechazo infundado de listas; (iii) la supuesta parcialidad del representante legal de la Cámara a favor de determinados candidatos; y (iv) la afiliación de comerciantes “de mentiras” con el fin de crecer artificialmente el electorado. Tengo entendido que situaciones similares se invocaron para impugnar algunas elecciones en años anteriores.
Se requiere que los organismos directivos como cuerpo colegiado acompañen la preparación del proceso electoral que efectúa cada representante legal. Debe recordarse que según el artículo 15 del Decreto 726 de 2000 cualquier comerciante que haya sufragado puede impugnar el resultado de la elección, con las consecuencias que respecto de al posesión de la totalidad de los miembros se generan todo esfuerzo dirigido a evitar que se den motivos de duda que permitan abrir espacios a la controversia resulta provechoso. La transparencia y confiabilidad de los resultados de las elecciones dependen del trabajo coordinado de los directivos de las Cámaras y su representante legal.
Yo creo que este es un trabajo fundamental. La importancia de la gestión de las Cámaras hace que el refuerzo en la legitimidad de los procesos electorales sea más que justificable. Vale la pena trabajar en la prevención del riesgo, cada elección debe realizarse con miras a corregir los eventuales problemas de la anterior, hay que ser muy cuidadosos con las garantías y la libre participación. En últimas, la credibilidad que merezca la integración de los cuerpos directivos de una Cámara entre la comunidad empresarial local, es determinante para la confiabilidad de tales registros.
VI. Sistema de evaluación de las cámaras de comercio –SEC-
En desarrollo de la vigilancia administrativa y contable que corresponde ejercer a la Superintendencia parece relevante destacar algunos resultados que revela el sistema de evaluación de las Cámaras –SEC-. La utilidad de este sistema se debe concretar en identificar problemas para trabajar propuestas. En este y, en general, en todos los aspectos donde se desarrolla gestión de la Superintendencia en materia de vigilancia y control la finalidad no debe ser sancionatoria sino de mejoramiento continuo. No me voy a detener mucho en este punto, se que ya lo han conocido y analizado, sobre todo cuando los resultados con que cuento corresponden a evaluaciones del 2006. Simplemente algunos comentarios sobre lo que he visto y considero que se puede trabajar.
1. Registro público mercantil, proponentes y entidades sin ánimo de lucro
Más del 95% de las Cámaras de Comercio cumplieron con la obligación de facilitar a los usuarios de los registros públicos el acceso a la información; dieron cabal cumplimiento a las normas que establecen el cobro de tarifas; adelantaron actividades tendientes a perfeccionar o incrementar la eficiencia en la prestación de la función pública registral, principalmente a través del RUE. El porcentaje de cumplimiento es altamente satisfactorio. A ese esfuerzo valdría la pena adicionar el de incorporación a su manual de registros públicos de todo lo relacionado con el RUE.
Dentro de lo que llama la atención del informe 2006 recuerdo que ha sido bajo el trabajo en investigación y certificación de la costumbre mercantil. Ideal que de la mano de CONFECAMARAS este tipo de experiencias se midieran y generalizaran.
2. Atención al usuario
Simplemente dos comentarios relacionados con el sistema de peticiones, quejas y reclamos (PQR’s) y en general la atención a usuarios.
En cuanto al tema de las PQR’s, hay que trabajar en la identificación de las quejas recurrentes, es sobre esa base que se construyen los planes de mejoramiento. Se que la comunicación entre la Superintendencia y las Cámaras fluye bastante bien, ofrezco todos los espacios que se requieran para que la sintonía en este aspecto sea total y permita una permanente autoevaluación.
En lo que se refiere a información a usuarios, podría ser interesante utilizar el espacio abierto para consultas a usuarios en general, para fomentar la formalización, para vender los beneficios del registro, explicar las puertas que el mismo abre para el desarrollo comercial. Las personas acuden a las Cámaras por innumerables motivos, no se que tan viable sería trabajar en volantes que expongan las bondades del registro, sobre todo en las pequeñas ciudades.
La atención a usuarios también pasa por la capacitación. Se han hecho interesantes esfuerzos en esta materia. Dentro de la información a que he podido acceder en este tiempo me he encontrado con que algunas cámaras han hechos interesantes esfuerzos dirigidos hacia programas de capacitación a los usuarios en todos los municipios que conforman su jurisdicción.
Se evidencia que tanto con la entrada en operación del RUE, como con la implementación de sistemas de calidad, en la mayoría de las Cámaras de Comercio se han adelantado procesos para modernizar infraestructura física y tecnológica cumpliendo con las obligaciones establecidas en el Decreto 898 de 2002. Esto debe tener un impacto directo en la eficiencia en la atención a los usuarios de los registros públicos.
En este aspecto, un punto adicional. Llama profundamente la atención escuchar con relativa frecuencia que la Superintendencia recibe quejas relacionadas con aspectos que no nos corresponde vigilar. Parte importante de ellas tienen que ver con aspectos de la órbita interna de cada Cámara, las otras constituyen materias de competencia de otras autoridades.
Nos llegan quejas presentadas por despidos de empleados o de presidentes ejecutivos de las cámaras; diferencias entre miembros de las juntas directivas; críticas a la gestión, entre otras.
Si bien no se trata de asuntos frente a los cuales la SIC se deba pronunciar, proponemos hacer un traslado de dichos temas a las Cámaras a través de CONFECAMARAS. Considero que valorar las percepciones de los usuarios en cuanto a la gestión cameral aporta mucho dentro del proceso de continuo mejoramiento que se viene adelantando. Para la solución de conflictos al interior de las Cámaras existen varios instrumentos legales. Uno de ellos está constituido por los estatutos de las Cámaras. Otro instrumento es el Código de Ética, de obligatoria adopción a partir de lo previsto en el Decreto 898 de 2002. Puede ser un importante instrumento de autocontrol.
3. Gestión administrativa y contable
Los componentes que determinaron la evaluación en este aspecto se relacionan principalmente con (i) comportamiento de indicadores financieros, (ii) adopción de indicadores de gestión, (iii) cumplimiento de normas de contabilidad (entre ellas las tareas precisas que respecto de la presentación del balance de 2005 asignó el Decreto 4698 de 2005) y, (iv) otros aspectos.
La mayoría de las Cámaras (más del 90%) han cumplido satisfactoriamente los aspectos contables previstos en los Decretos 2649 y 2650 de 1993; obligaciones de tipo presupuestal, tales como la remisión de la certificación del presupuesto aprobado y el reporte de su ejecución.
El 90% de las Cámaras aplican herramientas adecuadas dentro de su plataforma estratégica para guiar y controlar su gestión administrativa y cumplieron con la obligatoriedad de remitir informes a esta Superintendencia.
Vale la pena destacar la utilización por parte de la mayoría de las Cámaras de Comercio, de herramientas administrativas como los sistemas de gestión de calidad y la adopción de indicadores que contribuyen al logro de sus metas como organización, buscando la mejora continua en sus procesos y teniendo como referencia las necesidades y expectativas del cliente. Es así como un gran porcentaje de estas entidades cuentan con la certificación por parte del ICONTEC.
No obstante las significativas mejoras antes anotadas, aun hay un gran esfuerzo por hacer en materia de observancia de las normas técnicas requeridas para la elaboración de las notas a los estados financieros y de los estándares de los indicadores financieros.
La evaluación permitió evidenciar que en el 28% de las Cámaras de Comercio los dictámenes no observaron la formalidad y el contenido que, de acuerdo con las normas y los pronunciamientos del Consejo Técnico de la Contaduría Pública, se deben tener en cuenta.
Los anteriores son algunos de los aspectos formales que de conformidad con la información que me ha sido transmitida requieren de mayor cuidado. La capacitación parece ser en estos temas una excelente alternativa. La experiencia, capacidad técnica y logística de algunas Cámaras podría ser utilizada en beneficio de las otras. Hago una invitación especial a CONFECAMARAS para promover esta tarea.
4. Síntesis de la evaluación de las cámaras
Se que la Superintendencia ha mantenido la política de solicitar la información estrictamente necesaria para examinar la gestión de las Cámaras. Sin embargo, aún existen dificultades. Tenemos que llegar a identificar aquello que es verdaderamente escencial para el desarrollo de nuestras funciones legales, optimizar el tiempo dedicado a estas labores, trabajar sobre formatos de reporte eficientes, incluyendo a las Cámaras dentro de nuestro proyecto interno de aproximarnos al “cero papel”.
Veo mucha información recibida, tal vez mas de la que físicamente podemos procesar. La experiencia en el manejo de la información financiera ha sido positiva, tengo entendido que esta información se recibe ya en un 100% por medios electrónicos. Sistematizar la información que deben reportar las Cámaras facilitaría el cálculo de los indicadores de gestión y la evaluación de la gestión de las Cámaras a la vez que la consulta por parte de la ciudadanía y de las diferentes entidades de control.
El éxito del SEC depende también de la capacidad que tengamos, Ustedes y nosotros, de disminuir papeleo y efectuar el intercambio de información de la forma más eficiente posible. Comprometámonos a abrir espacios de diálogo para establecer formatos y procedimientos que hagan que las obligaciones de reporte no lleguen a ser una carga abrumadora que desplace recurso humano y tecnológico que debería ocuparse de la atención al ciudadano y la función registral. Personalmente voy a verificar la información que estamos pidiendo y la que razonablemente requerimos para el adecuado cumplimiento de nuestras funciones de vigilancia y control. Si bien la condición de autoridad a cargo de funciones de vigilancia y control no se debe perder de vista en ningún momento, abrir espacios para que dicha tarea se cumpla en forma eficiente y produzca mejoramiento continuo de la gestión cameral debe ser un propósito.
VII. Apoyo a la competitividad regional
Según el artículo 10 del Decreto 898 de 2002 corresponde a las Cámaras promover el desarrollo regional y participar en programas nacionales de esta índole. También tienen como función promover programas, actividades y obras a favor de los sectores productivos de las regiones.
En el desarrollo de mis funciones en la Secretaria Jurídica de la Presidencia de la Republica tuve la oportunidad de trabajar algunos temas concretos de las Cámaras; con algunos de ustedes tal vez estuvimos conversando. A partir de esa interacción verifiqué lo que es evidencia: las Cámaras de Comercio constituyen mucho más que los adminsitradores del registro mercantil. En muchas ciudades del país son un centro político, social y económico de crucial importancia. La capacidad de convocatoria que tienen hace que la labor de la junta pueda ser de gran importancia en el impulso al desarrollo regional. No en vano dentro de sus funciones tienen la promoción de la cultura, la educación, la recreación y el turismo.
Sobre esas bases parece deseable que las Cámaras refuercen su apoyo al desarrollo de programas orientados a la competitividad de las regiones. Se han venido ofreciendo programas de capacitación, información empresarial y liderazgo. En algunas ciudades se ha apoyado la creación de clusters de empresas.
Las cámaras tienen la condición de receptoras y transmisoras de las necesidades, fortalezas y debilidades de los diferentes sectores productivos de la región. En esa medida pueden ser el canal comunicación entre el Estado y los sectores productivos.
Un ejemplo que ilustra lo que puede significar el apoyo a la competitividad de la región lo ofrece la sede en la cual nos encontramos. Me refiero a este Centro de Eventos Valle del Pacífico. Este proyecto liderado por la Cámara de Comercio de Cali impulsará de manera trascendental el desarrollo industrial y comercial, al tiempo que atraerá la inversión y el turismo. Por ello felicito la labor realizada por la Cámara de Comercio de Cali para hacer realidad este megaproyecto.
VIII. Proyectos conjuntos entre las Cámaras y la Superintendencia
El apoyo que pueden prestar las cámaras a la gestión misional de la Superintendencia es invaluable. En esa medida aspiro poder contar con su colaboración para desarrollar algunas iniciativas puntuales que propondré a través de CONFECAMARAS.
Dentro de lo que ha sido el desarrollo de una agenda conjunta Cámaras – Superintendencia vale la pena destacar lo resultados del convenio para presentación de solicitudes de registro de marcas.
Ha permitido que cientos de comerciantes de diferentes partes del país, presenten, desde las Cámaras de Comercio de sus ciudades de origen y sin necesidad de desplazarse a Bogotá, solicitudes de antecedentes fonéticos y solicitudes de registro de marca.
Este convenio, hay que reconocerlo, fue un gran primer gran paso en el objetivo de llevar los servicios de la entidad hasta los sitios mas alejados del país. En la actualidad, existen 16 Cámaras de Comercio participando activamente en el convenio, y otras más han expresado su interés en adherir a él. Ello implica, claro está, reforzar las actividades de capacitación de la Superintendencia hacia los funcionarios de las Cámaras encargados de prestar el servicio y de orientar a los comerciantes en el tema marcario. Las cifras hablan por si solas, las Cámaras nos han ayudado a acercar la Superintendencia a la gente.
Simplemente anticipo la solicitud que haremos ahora desde el punto de vista de la protección al consumidor. La conciliación constituye un invaluable espacio para contribuir a la solución de conflictos en esa materia, especialmente de menor cuantía. Especialmente en ciudades fuera de Bogotá consideramos que las Cámaras pueden contribuir a que se use la conciliación para resolver ese tipo de conflictos.
Ya tendremos la oportunidad de analizar el tema.
Consideraciones finales
Garantizar la confiabilidad de los registros públicos envuelve múltiples aspectos. A varios de ellos me he referido. Todos en conjunto de una u otra manera exigen esfuerzo de los órganos directivos y administrativos de las Cámaras, así como de los órganos de control.
Confiamos en que el esfuerzo que corresponde a las Cámaras en los diversos aspectos que hemos examinado, haga posible el mejoramiento continuo de su gestión administrativa. Ese mejoramiento es para beneficio de la comunidad empresarial. Lograr niveles crecientes de confiabilidad en la información pública contenida en los registros que la ley le ha confiado administrar, es el reto que corresponde atender a las Cámaras.
MUCHAS GRACIAS.