Por Jairo Rubio Escobar
Superintendente de Industria y Comercio
En días pasados se suscribió, con la presencia del Presidente de la República, altos funcionarios del estado, directivos gremiales, autoridades académicas y empresarios del sector privado, el denominado Pacto Nacional por la Innovación Tecnológica a instancias de Colciencias. El propósito de tan importante iniciativa, la cual aplaudimos en sus objetivos, es la de concientizar a la sociedad sobre la importancia de la innovación tecnológica para contribuir a un futuro próspero de las nuevas generaciones, según se lee en el documento en comento.
Llama la atención, sin embargo, que dentro de los compromisos adquiridos por los suscriptores del Pacto no se haga referencia alguna a la oficina nacional de la propiedad industrial ni al sistema de patentes, que constituyen la clave para la promoción y estímulo de la inventiva y de la actividad innovadora, como quiera que son el mecanismo mas idóneo para incitar a las empresas e investigadores a realizar las elevadas inversiones que actualmente implica cualquier proceso de investigación tecnológica.
Y es que la Superintendencia de Industria y Comercio es, sin duda, la entidad que mas directamente tiene que ver con el proceso de innovación tecnológica en Colombia, en la medida que, en su condición de entidad administradora del sistema de propiedad industrial, cumple la doble función de, por una parte, suministrar protección a los innovadores, a través del otorgamiento de patentes de invención, modelos de utilidad y diseños industriales y, por otra, provee a investigadores, empresarios y académicos, a través del Banco de Patentes, la mas valiosa y actualizada información tecnológica, constituyéndose, en consecuencia, en uno de los mas importantes mecanismos para el desarrollo tecnológico del país.
En ese orden de ideas, encontramos que en el Pacto Nacional por la Innovación Tecnológica, existe una concepción errada del sistema de propiedad intelectual cuando se dice que uno de los compromisos del Gobierno y el Estado es la promoción y el apoyo de iniciativas que fomenten la creatividad, la inventiva, la investigación y la apropiación tecnológica de los colombianos, como un mecanismo para fortalecer el sistema de propiedad intelectual, pues es claro que dicho sistema no es un fin sino un medio, lo que significa que no se incentiva la innovación tecnológica para fortalecer el sistema de propiedad intelectual, sino que lo que se debe hacer es fortalecer el sistema de propiedad intelectual para incentivar la innovación y el desarrollo tecnológico.
Así las cosas, resulta lógico pensar que el punto de partida para desarrollar el Pacto por la Innovación Tecnológica debe ser el fortalecimiento del sistema de propiedad industrial, fortalecimiento que debe dirigirse, inicialmente, a vigorizar las figuras en que nuestros investigadores y empresarios pueden ser competitivos, como lo es la de los modelos de utilidad. Así mismo, deberá trabajarse en dar a conocer la utilidad e importancia que tienen los documentos de patentes como fuente de información tecnológica, ya que ello permitirá a los usuarios conocer la tecnología existente en un sector determinado, vigilar el entorno competitivo en las actividades de desarrollo tecnológico y comercial, detectar a las empresas líderes en cada sector, haciendo balance de su capacidad de innovación tecnológica o de su dependencia de uno u otro mercado de tecnología, posibilitar el seguimiento de la evolución tecnológica y, en fin, disponer de una fuente de ideas para estimular la innovación y el desarrollo tecnológico. La Superintendencia de Industria y Comercio, con la aclaración efectuada, quiere adherir al Pacto Nacional por la Innovación Tecnológica, y trabajar activamente en él.